ADOREMOS AL SEÑOR HACIENDO LAS COSAS QUE LE AGRADAN.

REFLEXION  127

ASI QUE, HERMANOS, OS RUEGO POR LAS MISERICORDIAS DE DIOS, QUE PRESENTEIS VUESTROS CUERPOS EN SACRIFICIO VIVO, SANTO, AGRADABLE A DIOS, QUE ES VUESTRO CULTO RACIONAL. (ROMANOS 12:1).

No había pasado una hora de haber terminado el culto de adoración a Dios cuando Pascasio se encontró con su amigo Celio muy cerca de su casa. Celio lo había estado buscando para consultarle un problema en el cual se encontraba y esperaba un consejo. Pascasio había aceptado al Señor en su vida desde hacía mucho tiempo y era un creyente integro viviendo de acuerdo a los mandatos de Dios, leía la Biblia diariamente y tenía el don del discernimiento. En la actualidad era líder de la iglesia en la cual era miembro activo donde servía con mucha humildad a los hermanos que le consultaban. Celio se había descarriado un poco, no asistía regularmente a los cultos, prefería salir con amigos inconversos a parrandas y fiestas, y vivía en constante discusión con la esposa. En el sitio donde se encontraba se perdió un bien y decían que Celio se lo había llevado. Pascasio no rechazó a su amigo y comenzó a indagar acerca de la acusación que le hacían y a exhortarlo basado en la palabra de Dios. Le recordó acerca de los sacrificios de animales que los israelitas practicaban en el antiguo testamento y le decía que hoy el cristianismo se vive de otra manera, no hay necesidad de sacrificios. Debía vivir de acuerdo a los mandatos de Dios y así evitaría los problemas que estaba atravesando. Pascasio aclaró el problema de su amigo y todo se solucionó. Celio volvió a reír y decidió sacrificar sus gustos mundanos recordando los sacrificios del antiguo testamento y cambiando su manera de pensar.

En muchas ocasiones rechazamos al Señor para seguir el espejismo que nos ofrece el mundo y caemos en errores y problemas que esa vida nos ofrece.

Hermanos, sigamos el ejemplo de Pascasio que tenía una vida dedicada al Señor, sin problemas, ayudando y sirviendo a quien lo necesite. Servir a Dios sin condiciones es nuestro proyecto de vida, haciendo solo lo que le agrada al Señor. Todo cristiano debe ofrecerse como sacrificio vivo al Señor. Este sacrificio es un servicio espiritual con todas las facultades racionales examinando la voluntad de Dios en cuanto a lo perfecto, bueno y malo. Si cambiamos nuestra manera de pensar, cambiaremos también nuestra manera de vivir, siendo la mejor manera de adorarlo.

 

2018-09-22T07:19:05+00:00

About the Author:

Licenciado en Teología, Miembro de los Ancianos de la iglesia, Coordinador del ministerio Evangelismo Explosivo, Director de Ujieres, Instructor del programa ETBIL.

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