PONGAMOS NUESTROS PENSAMIENTOS EN LAS COSAS DEL ESPÍRITU Y TENDREMOS UNA VIDA FELIZ

REFLEXION  126

PORQUE LOS QUE SON DE LA CARNE PIENSAN EN LAS COSAS DE LA CARNE; PERO LOS QUE SON DEL ESPÍRITU, EN LAS COSAS DEL ESPIRITU. (ROMANOS 8:5).

Después De una refrescante ducha, Casimiro se vistió para una fiesta con pantalones ajustados, zapatos a la moda y camisa de colorines a usanza del momento, no olvidó el perfume ni el peinado que estaba IN. En sus pensamientos llevaba la idea de divertirse como el mundo lo hace, bailando con la chica de su agrado, acercando lo que más se pueda el cuerpo de ella al cuerpo suyo procurando despertar en la fémina sensaciones ocultas que debilitaran su voluntad y esperar que cayera en sus brazos después de falsas promesas maquinadas con anterioridad. También pensaba en tomar licor para desinhibirse y facilitar el ataque a la presa programada para esa jornada.

Casimiro tenía un amigo cristiano, Arnobis, que le hablaba de Dios, le compartió el evangelio y lo invitó a la Iglesia donde asistía. El rechazo fue total, apartó a su amigo para que no le hablara más de Dios porque consideraba que eso eran cosas de viejas beatas y él era muy macho. Sin embargo Arnobis buscaba a su amigo, quería que cambiara, tomara las sendas del bien y entregara su vida al Señor.

Casimiro se propuso conquistar una niña que le gustaba mucho bien desarrollada, alta, de buena presencia y el ataque le funcionó sin medir consecuencias. Ese día estaba en un estado de borrachera y se pasó de los límites. La muchacha quedó esperando bebé con 16 años de edad. Casimiro fue a la cárcel por corrupción de menores donde pagó una larga condena.

Los pensamientos de Casimiro eran carnales todo el tiempo llevándolo a la perdición, dañando su vida y causando sufrimiento a su familia. Arnobis hizo la voluntad de Dios, terminó su carrera universitaria con altas notas y fue de mucha ayuda para la Iglesia y para la sociedad donde vivía.

Hermanos, alejados de Dios nada podemos hacer que nos salga bien. Las consecuencias de nuestros malos actos, aquellos pensados y ejecutados sin la voluntad del Señor, tienen consecuencias que nos afectan toda nuestra existencia. No rechacemos las enseñanzas bíblicas ni las explicaciones de estas, siempre traen un mensaje de vida para para mejorar. Que nuestros pensamientos sean espirituales todo el tiempo sin dejarnos opacar por las ideas carnales que nos rondan como tentación agradable.

 

2018-09-11T21:22:39+00:00

About the Author:

Licenciado en Teología, Miembro de los Ancianos de la iglesia, Coordinador del ministerio Evangelismo Explosivo, Director de Ujieres, Instructor del programa ETBIL.

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