REFLEXION  130

EN ESTO SE MANIFESTÓ EL AMOR DE DIOS EN NOSOTROS EN QUE DIOS HA ENVIADO A SU HIJO UNIGÉNITO AL MUNDO PARA QUE VIVAMOS POR MEDIO DE ÉL. (I JUAN 4: 9).

Higinio salió muy temprano de su casa con el propósito de conseguir recursos para alimentar a su esposa e hijos porque el día anterior no habían comido nada. Se le notaba un rostro de preocupación al pensar que tal vez ese día sería igual al anterior, su familia estaría sin alimento, los vecinos estaban en situación igual y sin posibilidades de conseguir una actividad laboral. El ánimo estaba decayendo y el único recurso era orar y pedirle al creador ayuda con la fe que lo caracterizaba, su pensamiento comenzó a funcionar y mentalmente oraba mientras aceleraba el paso para devorar los cinco kilómetros de vía que lo separaba del centro de la ciudad. Ningún amigo cercano del barrio pudo prestarle lo del trasporte urbano para desplazarse a su destino. Después de una hora de atravesar calles y avenidas, cruzar semáforos, subir y bajar andenes, llegó a la congestionada calle central llena de almacenes, vendedores ambulantes y una gran multitud que se empujaban unos a otros tratando de abrirse paso en la tupida selva humana que se había formado. Entró a un almacén para solicitar trabajo y se dio cuenta que a un señor distraídamente se le cayó un paquete, lo tomó, quiso entregarlo enseguida pero la curiosidad por saber el contenido fue más fuerte y decidió abrirlo, ¡sorpresa! Era mucho dinero el que tenía en sus manos. ¿Sería la respuesta del Señor a su necesidad? No se dejó convencer por este pensamiento y devolvió el paquete, comprendió que Dios sacrificó a su hijo para darnos vida eterna por tanto, el dinero que tenía en las manos no lo había trabajado y no le pertenecía. El mensajero que llevaba el fajo le dio las gracias y continuó su camino. El dueño del almacén había visto toda la operación desde el principio y por ser una persona honrada, lo contrató, diciéndole que desde hacía mucho tiempo estaba buscando una persona así.

Son pocas y contadas las personas en este mundo que actúan como Higinio, que, con mucha necesidad, el temor a Dios le permitió actuar con sabiduría y la recompensa se vio de inmediato, ese si era el querer de Dios.

Hermanos, Dios escribe derecho en renglones torcidos, Él nunca nos dará nada sin que tengamos que trabajar u obrar rectamente para lograr algo, tampoco se necesitan sacrificios para vivir rectamente, los mandatos de Dios son claros y fácil de cumplir. El Señor mandó a su hijo que pagó por nuestros pecados, manifestación de amor hacía nosotros para que vivamos por Él y para Él. En esta vida tendremos pruebas de diferentes formas y debemos superarlas de la misma manera que las superó Cristo por ser esta la voluntad de Dios.